Así quiero recordaros.

Libres, ligeros, juguetones, alegres, amorosos…

Esos hociquitos húmedos que se acercaban en busca de comida y caricias.

Esos paseos en los parques, en las playas, en las montañas.

Esas siestas de abrazos y lamidas.

Ése …»siempre voy a estar aquí»

Sunrise

Vuelvo a escuchar las gaviotas.

Me llega su vuelo, su relincho, su intento, su grito.

Las nubes se despejan y el cielo es del todo azul.

Hay una multitud de sintonías bailando alrededor de una fuente sagrada.

No se distingue ni el día ni la noche,

pues el propósito es el mismo.

Las chispas caen, en el momento y en el pesebre adecuado.

Son las chispas adecuadas…para transformar ese medio, ese mundo.

Hago manualidades con hilos,

tejemos redes y telas de esperanza.

Una multitud de gotas, sal y olas se transforman en un mar,

gigante, fuerte, acogedor.

Una luz tenue me llama al final de un pasadizo

Olores, sabores, texturas exquisitas

De relatos, canciones y cosquillas.

Y los pies mojados

Amigos de Málaga y del mundo por la Regularización Ya!

Puede que…

El ser humano es un intento constante, de buscar, de compartir, de aprender, de reconciliar.

¿ y si…la finitud del cuerpo diera lugar a…otro tipo de intento?

A veces ( y solo a veces),cuando me pregunto «para qué «, no hayo respuesta y todo mi ser se transforma en expansión, en alegría, en futuro, en un acto que acaba en sí mismo.

Una energía inexplicable me lanza hacia eso, hacia el cambio, el aprendizaje…hacia esas acciones que no tengo que justificar, porque me resultan tan internamente válidas, que no necesitan prestigio.

Solo a veces, no hay palabras, ni respuestas ni amarres. Solo hay ser..

Bendita compasión

Siento que las compuertas se han abierto

la luz esta aquí cada día, por más tiempo.

La realidad se confunde con la noche estrellada

y vuelvo a replantearme los propósitos.

Quiero decir,

vuelvo a repensar los proyectos.

Porque si busco mi único beneficio, como si de un centro manifiesto me tratase, el círculo se vuelve un triángulo, y luego una mandorla.

¡No quiero más mandorlas en mi vida!

¡No quiero entrar por más falsas puertas!

Me pongo seria conmigo, y eso no me moviliza.

El látigo, tampoco.

Bendita compasión

mi vida no es la misma desde el día en que nos presentaron.

Desde entonces, te busco en los ojos de la gente.

Te busco por las noches, y en los momentos de pérdida.

Te siento más cerca que nunca.

Me he dejado caer por este remolino de nostalgia hasta las tinieblas de los recuerdos,

he topado la puerta del silencio, pero hoy, tengo la llave.

La he guardado siempre bajo mis harapos oscuros, negros como el color de mis ojos al cerrarse.

Ahora la encuentro, rebusco entre mis entrañas y hayo la minúscula ganzúa.

Cuando la tengo entre mis frágiles manos, un huracán la deja caer.

Vuelvo mi cuerpo en su búsqueda, y me hallo de nuevo aquí, buscándola, buscándome.

El azul del cielo me entrega un suspiro del relej interno que no para de girar.

Miro la hora, desconfiando del siguiente paso que he de andar, y recuerdo

que dentro mía no existe el tiempo

que dentro mía, ni el día, ni la noche, guardan tonos oscuros

que dentro mía, el fuego sigue pidiendo soplos y experiencias que quemar, que vivir…

Cuando me muera, todos vendrán a despedirse de mi cuerpo,

como si fuese lo más importante que deje aquí.

Cuando me muera, todo serán halagos, palabras bonitas, disculpas, pesares.

Se parara el tiempo para algunos durante mi velatorio, y las lágrimas caerán por las mejillas.

Que pena tener que esperar hasta el momento de la partida para dar abrazos, mandar te quieros y confesar verdades; que pena que el cuerpo sea tan sumamente importante, que enfrente de él no podamos abrirnos el pecho. Que pena que las confesiones más jodidamente incofesables y las preguntas tremendamente intencionadas, se reserven para ese momento…

Y uno lo ve, porque lo ha experimentado; y cuando uno guarda una experiencia con incoherencia en él, no quiere volver a repetirlo.

Supongo que de eso se trata la vida, de aprender de uno y de los demás…que a fin de cuentas, son lo mismo.

Oh fuego que andas en mi interior, ¿por qué no te atreves a salir?

¿Seré yo la responsable de todo este proceso de interiorización que lanzo a los demás para que me salven en mi propio trabajo?

Luces y sombras forman el mismo paisaje; las liebres corren libres y no las quiero dejar…es la naturaleza la que me empuja a vomitar estas palabras, con un sentido escondido, casi a punto de descubrir.

Tengo derecho a ser como soy, Mi libertad termina donde comienza la tuya…últimamente ando dándole vueltas a esto..pero, qué es la libertad? Supongo que algo parecido a sentir para fuera, a gritar cuando me hace falta y abrazar la mayoría de las  veces.

Porque, dolorosamente para mi ego, he caído en cuenta de que mi vida no tiene sentido sin los demás. Puedo sobrevivir, tomarme mi café todos los días y mirar la mar…pero si no tengo con quién compartirlo, qué es todo este mundo ilusorio?

Se habla últimamente a boca llena de la necesidad de amor. ¿Qué será eso de “amar”? Puede que una mezcla de compasión, aceptación, confianza e igualdad.  ¿O crees que el que está sentado enfrente tuya es muy distinto a ti? Si…puede que sus propósitos sean distintos, porque a veces, cometemos el error de mirar solo hacia fuera; Pero por dentro, somos todos iguales. O eso creo yo.

Y hablo por mí, porque me parece bastante egocéntrico y a la vez conmovedor, hablar en nombre de la humanidad que me habita.

Esto es una montaña rusa; a veces me siento cayendo por un laberinto infinito de emociones que no consigo descifrar conscientemente. Otras, hayo la respuesta intelectualmente hablando, pero no sirve de nada, pues cuando te veo, la olvido…

¿ Qué será eso de “trata a los demás cómo te gustaría ser tratado”?

Pum, una explosión acaba de adueñarse de mi ser…

No hemos aprendido nada
O lo hemos aprendido todo en una profunda sacudida.
Todo lo necesario para volver ahí fuera
A los escombros, a los vientos mandados desde el más allá, a los terremotos de egos.

Tiene gracia pensar que la vida seguirá su curso aunque nosotros dejemos de respirar.
Con darme cuenta de mis heridas, ya habré ganado una batalla al sinsentido.
Con darme cuenta de mi fragilidad, podré admitir qué necesito y que deseo.
Y es que, el mar sigue jugando con su fuerza, y nosotros no podemos coger las olas entre las manos.
Y es que la hierba sigue creciendo, y a nosotros solo se nos ocurre cortarla…
Y es que…seguimos distinguiendo entre blancos y negros, malos y buenos, fuera y dentro.

Puede que esta noche encuentre una respuesta satisfactoria que alumbre mi camino,
Pero debo estar dispuesta a oír cosas que no quiero, pero siento.
Sentir cosas que mis sentidos camuflan con miedos inventados para la confusa supervivencia.
O puede que un hada madrina me secuestre en mis sueños y me muestre el sendero anhelado…

Somos tan complejos, que a veces, me asusto de mí misma.
Luego, recuerdo de dónde vengo y a dónde voy, y todo se convierte en luz.
Una luz impulsada por mi consciencia y alimentada de fuego.

Si la pregunta está bien formulada, toda estadística demuestra que puedo encontrar una respuesta válida; pero si la pregunta está mal formulada….acabo escondiendo mi cabeza en la cueva de la confusión.

Tengo una confesión pendiente entre mi corazón y tus dedos

guardo el miedo en un ataúd vacío y repleto

repleto de sinsentidos y contradicciones,

que solo tú entiendes.

Tengo ganas desmedidas de cruzar mis ojos con los tuyos

de soplarte pa dentro,

de sorberte por fuera.

Tengo preguntas que ni siquiera tú sabrás responderme

y aún así, sigo llenándonos de interrogantes

de ilusiones, de pétalos coloridos buscando su centro.

Estoy flaca de no verte,

estoy llena de emociones de luz,

de letras sin terminar  y líneas de palpitaciones.

Soy sol y luna, soy noche y día, soy calor y frío;

Estoy desbordada de venas interminables que me unen a ti.

Y mi piel no entiende de fronteras ni de relojes.

No le puedo tener miedo al fuego,

cuando ya forma parte de mí…